04 diciembre, 2010

*o*

Hoy me sentí realizada. Aprendí a hacer blinkies, claro que sencillitos todavía, pero supongo que experimentando y practicando lograré mejores animaciones. Me gustó, es relajante y bueno... era una de mis metas xD Ahora a aprender a hacer firmas *o* Y entonces supongo que ya encontraré mejores cosas que hacer en mi tiempo libre, nuevos hobbies.

Entre otras cosas ando triste... Un poco decepcionada, no lo sé. Supongo que de nuevo esperé demasiado de algunas personas, de ciertas situaciones. Lo sé, soy una tonta ingenua por creer y soñar, pero es el riesgo que tomé. Estoy conciente, al menos la mayor parte del tiempo. Pero entonces llegan momentos como los de hoy y simplemente me da un bajón.

Quiero muchas cosas, algunas que soñaba, que esperaba y sin embargo cada vez siento que estoy más lejos de lograrlas. No se puede conseguir que alguien te quieras como tu deseas, lo sé. Por eso extraño a mi principe... él y sólo él logró ver a través de mi, sólo él logró ser mi apoyo. Y ahora no está más...

Me puse nostalgica de nuevo. Y yo que venía contenta por mi logro artistico xD

Canción del día: Enamorados, de Chayane.

El principio






En el principio de los tiempos, cuando Dios lo gobernaba todo y todos los mundos se regían por él, existía un ángel de luz que dominaba la oscuridad, como un gentil rayo en un día primaveral. Conocedor de todas las runas, controlaba el fuego y el aire. Su nombre era Sigel (runa que significa “luz del sol”). Ella se reveló contra Dios y huyó a otro mundo junto al demonio Frylock, a quien amaba. Ambos rompieron el tabú y poseyendo cuerpos materiales engendraron un hijo mortal en la Tierra Media.
Pero los ángeles de Dios encontraron a Sigel, separaron su alma de su cuerpo espiritual y la enviaron a la tierra, donde reencarnaría, viviría una vida marcada por un trágico amor y moriría dolorosamente, una y otra vez hasta el fin de los tiempos.
Frylock recibió su castigo también y fue arrojado a la tierra. De este modo el hijo de ambos fue criado por otras personas, en un mundo diferente al de sus padres.

03 diciembre, 2010

Mintiendome

Que ya lo olvidé. Que olvidé cuanto te amaba y como tu ausencia dolía por las noches, que siempre supe que no podría tenerte conmigo. Ya me resigné... Al menos eso tengo que creerme, para que la verdad oculta no me lastime más. Ser insensible, funciona generalmente pero luego vienen los momentos de lucidez y entonces... el dolor regresa. Tanto o más profundo que antes. Pero no, no todo sigue igual. El tiempo juega a favor del olvido y de a poco se van perdiendo aquella sensación de frustración. De querer gritar y sacarse todo de adentro, de llorar sin pausa.

En fin, todo es relativo. Todavía te extraño... Mucho. Y te sueño y te pienso, a pesar de todo... A pesar de que sé que no debería, porque es una causa perdida. Pero lo hago, casi por inercia. Supongo que necesito soñar, seguir mintiendome para continuar creyendo que no todo es malo y que al menos el sentimiento es real y que todo lo demás también lo es.